Buenos Aires ya está entronizada como una ciudad gay friendly. La sanción de la legislación que legaliza las uniones entre personas del mismo sexo (Ley de unión civil) se convirtió en un estandarte para la comunidad gay. La paridad cambiaria conveniente para aquellos que tienen dólares o euros le asignó aún mayor relevancia como destino turístico gay. A ello se le suma la innumerable y prestigiosa oferta cultural que presenta la ciudad. Y como si fuera poco la ciudad se vio favorecida por la pérdida de prestigio que atrapó a Río de Janeiro, un destino hasta ahora prototípico para el mundo gay, en la medida que suele ser visualizada como una ciudad insegura.
Servicios a medida
El tema ya ocupó parte de los medios masivos que dieron cuenta del alcance del fenómeno del turismo gay porteño: un millón de turistas homosexuales por temporada que gastan 100 dólares diarios promedio no es un tema menor. La contundencia de lo redituable de este nicho, sumado a la mayor permisividad de criterios, es lo que además permitió florecer todo un conjunto de servicios y productos orientados a este mercado.
Allí se entremezclan grandes nombres internacionales como el Hilton Hotel, el Howard Johnson o las cadenas de gimnasios Megatlón con nichos casi de ghetto como la Casa Brandon. Si bien los turistas gay que llegan a la ciudad están ávidos de comprar la guía para armar sus itinerarios en los puestos de diarios y revistas no logran que el material sea exhibido en primer plano. “Aunque no tengan pudor en mostrar tapas de revistas con desnudos explícitos todavía hay reticencia a la palabra gay” admite el editor.
Marcar la diferencia
El tema de la llegada de las marcas al mundo gay todavía se hace esperar y ya forma parte de los debates en otros mercados como el estadounidense donde no hace mucho salió a la luz una controversia sobre si Ford debía o no continuar con sus publicidades en los medios gay. Pero, la irrupción de la sociedad híbrida parece estar en sintonía con una mayor aceptación de las distintas formas de ejercer la sexualidad y así se va preparando un terreno fértil como para que las marcas se animen a pisar este territorio sin temer a la estigmatización. Algunas marcas ya lanzan mensajes orientados al público gay como la compañía aérea TAM que pregona: “para tu manera distinta de ser hay una manera distinta de viajar”.
El hecho de que la ciudad sea elegida como sede de un nuevo hotel pensado para la comunidad gay también es todo un símbolo. Se trata de una filial del Axel que se instaló en el barrio gay de Barcelona (www.hotelaxel.com), abrirá sus puertas en noviembre en el barrio de San Telmo y llevará irónicamente el lema “heterofriendly”. El emprendimiento pertenece al Axelconsulting (www.axelconsulting.com), una consultora española especializada en el mercado gay.
Axel da cuenta del fenómeno con cifras contundentes: un 10% de la población es gay, el 76% dispone de ingresos superiores a la media nacional, el 82% posee un título universitario, el 55% ocupa cargos de responsabilidad en las empresas y el 67% pertenece a algún programa de vuelos frecuentes. Datos bastante elocuentes como para que las marcas miren para otro lado..





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